lunes, 23 de diciembre de 2013

El fuego que quema

Que el fuego queme
es cuento que conocés
que la mano arda
en tenebroso fuego
es el juego
que decidís jugar.

Sabés que el fuego arde
como arden los corazones
sabés que todo arde
y el fuego es tu juego
y la muerte
y la suerte
y el todo 
y tu nada.

Sabés cómo es este juego, nena.
Sabés que te arriesgás todo en un beso
y que no siempre vuelve lo que das.

Sabés cómo es esto
las reglas las conocías de antemano
pero te gusta escupir
observando el cielo
creyéndote estrella altiva
tan lejano a lo humano
            a lo real.

Sabés lo que arde el fuego.
Sabés que es amargo juego
que la mano se quema
y los jugadores se cansan.

Así que no llores cuando los besos se van
no llores porque no vuelven
porque vos te buscaste este juego.

Te gustó apostar sin ver los dados
con una baraja de cartas incinerada.
Te creíste domadora de leones
y que al buitre podías quitarle
las alas.

Te creíste las peores mentiras.

Y así estás.

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